12.5.09

La industria de los 'Gold Farmers' da empleo a más de 400.000 personas

Han pasado un par de años desde que hablamos en VidaExtra por primer vez del fenómeno de los Gold Farmers, jugadores que dedican su vida a jugar títulos MMORPG para evolucionar personajes, conseguir armas y, finalmente, vender estas posesiones conseguidas tras largas horas de juego a jugadores del primer mundo con poco tiempo libre o sin ganas de obtener dichas metas por si mismos.
Y es que en muchos países en vías de desarrollo, la actividad de gold farming reporta unos beneficios bastante sustanciosos, en comparación con el salario medio de la región. Asi que, si hay alguien dispuesto a pagar por un personaje de nivel 70 en ‘World of Warcraft’ ¿Por qué no hacerlo?
Pues bien, lo impresionante del caso es que lo de los Gold Farmers no es un hecho ni mucho menos anecdótico. Según un estudio llevado a cabo por el profesor Richard Heeks, la cifra ascendería mucho más allá del millar de personas. En concreto, se estima que unas 400.000 personas viven del Gold farming, el 80% de las cuales vive en China.
Por tanto, podría decirse que esta actividad es un importante impulso económico para el país. La verdad es que llegados a este punto nada me sorprende, sobre todo después de enterarme de que, por ejemplo, el famoso timo nigeriano es la tercera fuente de ingresos de este país africano.
Así pues, se trata de un interesante ejemplo de economía sumergida que afecta directamente al mundo de los videojuegos, y que resulta en un mercado que mueve alrededor de 500 millones de dólares. El salario medio para un gold farmer es de unos 142 dólares mensuales, cifra ínfima para un ciudadano del primer mundo, pero una cantidad importante en estos países.

10.5.09

Screening the seventies

En el texto de Griselda Pollock Vision and Difference. Feminism, feminity and the histories of art editado en Routledge en 2006, encontramos este artículo ("Screening the seventies") en el que la autora reivindica la vigencia de los planteamientos del dramaturgo alemán Bertold Brecht en propuestas artísticas de los años 70 y 80. Y lo hace a través del trabajo de artistas como Mary Kelly, Victor Burgin, Mitra Tabrizian, Yve Lomax o Mary Yates.
El texto está en inglés pero merece la pena el esfuerzo. Os animo a que le echéis un vistazo.
Maite Aldaz.

3.5.09

relaciones entre género y clase social

En este enlace podréis encontrar información sobre éstas temáticas.
http://www.herramienta.com.ar/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=194

Maite Aldaz

2.5.09

la pasión del significante

La pasión del significante. Teoría de género y cultura visual, es un texto de Giulia Collaizzi editado en 2007 por Biblioteca Nueva en el que la autora pone en relación la teoría postestructuralista, la semiótica y la teoría de género para construir una mirada crítica hacia los modelos hegemónicos de producción de sentido.
En palabras de Collaizzi "la reflexión teórica sobre el sujeto como en sí, un significante, la atención teórica al cine como práctica semiótica, como modo de representación y como espejo que en vez de reflejar, refracta, luces o imágenes y produce nuestro imaginario social, abre un campo de intervención y cambio."
Es éste un texto recomendable tanto por el rigor con el que abarca su campo de estudio, como por la riqueza y pluralidad de referencias cinematográficas y teóricas que aporta.

Maite Aldaz.

26.4.09

Creo que puede ser interesante

Os recomiendo este blog, creo que tiene mucho que ver con... todo...

feed://dardobustos.blogspot.com/feeds/posts/default

25.3.09

Tracey Moffat y la identidad construida del artista

Obra: Tracey Moffat: Artist. Color. 1999

“En un trabajo en vídeo, la artista australiana Tracey Moffat recopilaba y pegaba breves secuencias de películas clásicas de Hollywood en las que aparecían artistas. En ellas se les veían en diferentes momentos, casi siempre realizando su trabajo. El estereotipo resultante no sólo era cómico y exagerado, sino que con él mostraba la idea que el imaginario colectivo ha ido construyendo a lo largo del siglo pasado y que se debe, en gran parte, al mito del artista bohemio y sufridor ante el acto creador. ¿Nada más lejos de la realidad? En Artist (1999), Moffat nos recordaba que ese mito perdura, puesto que las construcciones mentales son difíciles de cambiar, exigiendo la puesta en valor primero, y luego en circulación, de otras más acordes con el presente. (...)
(...) Mucho han cambiado las cosas sí, pero para ese imaginario colectivo, para la construcción social de Occidente, esa imagen (y, por tanto, ese estatus) perdura claramente, pese a su no correspondencia con la realidad de la contemporaneidad artística. Bastaría con hacer una encuesta de urgencia para comprobarlo. Y tiene su razón de ser e incluso su interés ideológico.”
(Juan Antonio Álvarez Reyes. Análisis del estatus. Presentación del objeto a debate. En Inventario nº12. El estatus del artista)

En este vídeo Tracey Moffat recopila fragmentos de distintas películas comerciales en las que aparece representada la figura del artista. La obra acaba convirtiéndose en una burla, que se revela ante la concepción social del artista que ha sido provocada por la sociedad tecnológica en que vivimos. La gente ve al artista como una figura bohemia, vividora, que vive y trabaja por amor al arte,… tal y como se representa el perfil del artista en el cine. Ya que la identidad se construye, deja en el aire la cuestión de la identidad del artista construida a través de los tópicos cinematográficos.

25.2.09

una medusa inmortal

Este es un vídeo que salió hace poco en el programa Cuarto Milenio de Cuatro sobre una medusa que supuestamente es inmortal, parece que es verdad, aunque lo mismo pasa como con la foto de Joan Font Cuberta, quien sabe...

16.2.09

Cabezas robóticas, lo último en decoración para el salón


Quién no ha sentido un pequeño escalofrío al entrar en una habitación y encontrarse de bruces con un animal disecado. Por ejemplo, con uno de esos enormes toros de lidia que se colocan en bares y restaurantes, de los que dejan a los guiris con la boca abierta. Aunque seguro que los turistas no se impresionarían tanto si se exhibieran estas cabezas de animales robóticos, con un aspecto más agradable e inocente que las de verdad.
Pero cuidado, las criaturas sólo son amistosas si nos colocamos a una distancia prudente. Si por casualidad nos aproximamos más de lo aconsejable a cualquiera de los once bustos que componen esta original colección, su sensor infrarrojo detectará nuestro movimiento. Las fieras abrirán los ojos, rugirán y se volverán más hostiles a medida que nos situemos más cerca. Puede que estén colgadas de la pared, pero defenderán su territorio a muerte.
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